lunes, 18 de julio de 2011

Adiós... y hola



Este blog ha sido un compañero de muchas horas, y un medio de sacar de mí cosas que me han sorprendido...  Espero que te haya ayudado como lo ha hecho conmigo.  


Sí:  es una despedida, pero también un "hola", porque lo continúo en otro espacio.  No hay grandes razones para el cambio, pero a veces no se necesitan.  Basta con decir que lo veía oportuno, y me era más fácil que cambiarle el nombre (ya lo he hecho alguna vez y es engorroso...).  Así que si te apetece, podemos seguir en contacto en futuranzas.blogspot.com.  

Es curioso:  cierro este espacio justo cuando el transbordador espacial está a punto de finalizar su última misión...  Algo se acaba, para que algo comience...

Sigo siendo fiel al espíritu de este blog, con sus pros y sus contras.   No es un blog popular -ni aspira a serlo, qué agobio-;  pero pienso que entre 6.000 millones de habitantes de nuestro planeta Tierra, seguro que habrá más de uno que, como tú, disfrute leyéndolo.  Y yo de que lo leas.

¿Nos vemos en el blog 'hermanito'?.

Un abrazo.

Juanan

jueves, 28 de abril de 2011

Admírome...

http://www.paso-viviente.com/fotpasion/resucitado.JPG
Si lo pienso bien, se me abren los ojos, se me eriza el vello...
El próximo domingo,  IIº de Pascua, el evangelio me habla de un Jesús "recién resucitado", con las heridas aún visibles, poniéndose en medio de los suyos...
Si lo pienso bien:  no es cualquier cosa ver vivo a un muerto... 
Lo grandioso, no obstante, no es el hecho maravilloso de ver un resucitado, sino la alegría que inundó a los presentes...  Eso dice mucho de a quién echaban de menos...
Para ponerme en su lugar, intento imaginarme presentes a los que se nos han ido:  no creo que nada pueda superar al encuentro con el ser querido, el que se nos fue y que vuelve a ser encontrado...  ¿No es eso el cielo, el Reino...?
Por favor, Dios:  que no me acostumbre a estas cosas, que no las desgaste el oírtelas muchas veces, que la fe que me regalas no se me haga rutina...

viernes, 24 de diciembre de 2010

No era Navidad en Belén... y lo fue.




Foto:  Visualpanic.  Barcelona 2009.

Es Navidad, adornada y típica Navidad;  venimos a celebrar, a agradecer, a cantar…  Queremos estar alegres en Navidad para celebrarla bien.  A veces hacemos “de tripas corazón” para estarlo, porque se supone que "un cristiano, en Navidad, no puede llorar, como tampoco puede reír en Cuaresma" (¿?).

Pero el corazón no entiende de calendarios.  Y se celebra la Navidad a veces aun con el corazón roto, a costa además de sentirnos culpables por ello.

Pero hemos de saber que aunque no sea Navidad por dentro, no por ello deja de serlo;  que tampoco celebraron Navidad en Belén, cuando llegó el Niño Jesús, y aun así llegó…

No era Navidad en Belén:  sus habitantes no celebraban nada, recibían molestos al extraño (faltando al sagrado deber de hospitalidad, costumbre del Oriente).   No, no era Navidad en Belén:  ¿quién era María? ¿quién era José? ¿otra boca más que alimentar?  No, no…  Nadie entendía la alegría que nacía en aquél seno:  cada uno a lo suyo… ¿quién ha dicho que en los pueblos la gente es más amable?.  Belén era un desierto sin afectos, un páramo sin corazones…

No había Navidad en Belén, como no hay Navidad en muchos lugares, en muchas ciudades, en muchos hogares…  Y sin embargo, entre desprecios, el Niño vino… Sí, el Niño viene aunque no lo esperemos, aunque no lo queramos, aunque le cerremos, aunque nos opriman infinitas preocupaciones y distracciones, aunque no nos apetezca...  Se hizo Navidad en Belén, en aquel pueblucho perdido, egoísta, inhumano…  Si allí fue Navidad, ¿porqué no en mí, a pesar de cómo estoy, de lo que siento, de que no puedo con tantas cosas…?.  Si en Belén fue Navidad, hoy, aquí, en mí y en ti, en nosotros y en el mundo entero, puede ser Navidad, al menos algún día, al menos hoy.  ¿Por qué no creemos en la Navidad ‘de verdad’, en la que levanta los corazones, y no la de la tele, la de la costumbre, la que no lleva a ninguna parte…?  Pidámoslo, pidamos que hoy sea Navidad dentro de nosotros.  Lo necesitamos, los nuestros lo necesitan, el mundo lo necesita…  Feliz Navidad.

sábado, 16 de octubre de 2010

Pedid y se os dará... ¡un Macbook AirPad!


En unos días (concretamente el 20 de octubre de 2010, para más señas) se celebra un nuevo 'evento Apple', en el que se espera la renovación de la gama hard/soft de ordenadores Mac.  Esta marca ha conseguido atrapar a miles de seguidores o 'fanboys' en su estudiado ceremonial en la presentación de sus productos.  De algún modo se han apropiado de la 'i' de 'innovación' (recordemos:  iPod, iPad, iPhone, iMac...), del mismo modo que decimos que 'me como un danone' cuando es un yogurt de otra marca...  Y, realmente, innovan.

El nuevo gigante informático nos somete a un bombardeo de novedades de gran atractivo cada cierto tiempo.  No hace demasiado lo hizo al proponer el portátil más delgado y ligero del mercado (además de bonito):  el Macbook Air.  Por esas fechas me decidí a incorporarme a la plataforma OSX, pero este equipo se me antojaba limitado para el uso que pensaba darle, al menos sin accesorios que encarecían aún más esa opción.  Así que cayó un Macbook 'normalito'.  Pero el kilo de diferencia me seguía dando envidia...  Después, al cambiar de móvil, opté por el iPhone.  Con esa 'parejita' ya tenía el equipo perfecto.

Cuando sacaron el iPad lo consideré un gran capricho que no me era necesario, pero que no por eso dejo de valorar.  No puede sustituir a mi ordenador, y con el iPhone me basto para las funciones que ofrecía el nuevo gadget.  Ahora, que si me lo regalan no digo que no... pero de verdad que no lo necesito.

Ahora vuelve a sonar el Macbook Air, esta vez renovado...  Tampoco va a ser para mí, pues espero que mi Macbook de hace dos años (y aún con Leopard) me dure una buena temporada más.  Pero no deja de ser 'mi ideal' de equipo si bajase el precio.  Ahora bien:  insistiendo en que ahora no va a ser, se me abrirían los ojos como platos si el nuevo Air fuera, digamos... ¡un AirPad!, tal que así:
- OSX + iOS4
- pantalla táctil
- teclado clásico
- hardware 'plegable' de algún modo práctico, cómodo y elegante... para que sea fácil su uso en los dos modos:  Air y Pad...

¿Exige eso reducir la pantalla a las dimensiones del iPad?.  No necesariamente...
¿Sería 'un engendro'?.  Creo que Apple ha dado muestras de saber diseñar, y lo sabría hacer de forma inmejorable...
¿Sería tan caro como un Air más un iPad juntos?  Ni idea, puede que incluso más:  pero como le serviría a Apple para abrir la App Store del iPad a los usuarios de Mac que sólo compramos aplicaciones para el iPhone, no descarto que pudiese mantener el precio.  ¿Afectaría a las ventas de Macbooks e iPads?.  Pues... quizás.  Pero si lo hacen bien no sería tanto (hay público para todos),  y sobre todo estarían marcando el camino del futuro.  A eso sí es difícil que se resista Apple, pues parece el siguiente paso...
Si a todo esto le añadimos un aumento de capacidad y procesador, apaga y vámonos.
¿Alguien da más?.

Eso sí, que puestos a soñar, veo una rebaja general en el precio de todos los equipos por el aumento de la demanda, y una apuesta fuerte para su generalización en el mundo educativo ("más Apple, menos papel...":  en castellano suena hasta bien).

¡Señor Jesús, que esta gente no me paga y les estoy haciendo publicidad gratis!  Ojalá que al menos compartan beneficios con los que más lo necesitan.



domingo, 12 de septiembre de 2010

Dejando huellas en el Cielo...

Julio de 1969 (desconozco si se trata del pie de Neil Armstrong o Buzz Aldrin)
Quisiera tener una palabra acertada para compartir lo que hoy me dice el Evangelio:  pero no hay nada mejor como leerlo...


Me llama la atención cómo Jesús, el Maestro, 'se mete' en la piel de sus personajes:  del pastor y del ama de casa;   aún sorprende más que ponga en su boca las duras palabras de los hijos separados (de un modo u otro) de la casa del padre...  Jesús, contándolo, se sitúa en primera persona, sin remilgos, interpretando también el papel de los pecadores...  Hoy lo he visto, y me identifico con él cuando a veces reflexiono sobre tantas razones como tiene el mundo, y llego a compartir muchas de ellas:  hasta que llega la razón que las vence, que no es otra que el amor.

Otra cosa que me ha alegrado:  saber que nuestros pasos dejan huella en el cielo, que no estamos solos sino acompañados de multitudes que nos miran con amor...  Es un mensaje consolador en este caso, pues Jesús habla de nuestra capacidad de hacer el bien.  En otras épocas se nos recordaba mucho al Dios que todo lo ve, y que nos acusaba cuando pecábamos.  Esa era la huella en el Cielo que estábamos acostumbrados a oír.  Pero Jesús, ahora, habla de la alegría en el cielo por  toda vuelta al Padre, la alegría entre los ángeles de Dios que acompaña y refuerza la alegría de perdonar en esta tierra.

Por eso he puesto la foto que ves:  la primera pisada de un ser humano en la Luna, fruto de un inmenso trabajo de décadas, reflejado en el paso de un sólo hombre.  Sí, lo que hacemos aquí deja huellas en el Cielo:  que esas huellas causen gozo y no tristezas...

"Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse... (...) Os digo que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta...(...)  Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.”»

lunes, 30 de agosto de 2010

Demostrado: soñar es otro modo de escuchar...



Llevo unos días en los que la oración no parece dar unos frutos 'evidentes', y no me parece obtener grandes luces de mis ratos con el Señor...  O, quizás, es que no me he sentado a escribirlo.

Leía el pasaje (Jn 1, 45-52) en que Felipe, al poco de conocer a Jesús, visita a Natanael (o Bartolomé), y le dice que ha encontrado al profeta definitivo anunciado por Moisés, y que es de Nazaret.  Natanael, sabedor de que las Escrituras hablaban de Belén (y no Nazaret) como lugar de su nacimiento, lo pone en duda... pero va a verlo.  Cuando Jesús lo ve llegar, habla bien de él;  y él, sorprendido, le pregunta de qué lo conoce.  Jesús, entonces, le dice:  "te vi debajo de la higuera"...  Y Natanael-Bartolomé lo reconoce como Hijo de Dios...

Entonces yo le preguntaba:  "lo viste bajo la higuera... ¿oraba? ¿dormía? ¿trabajaba?...  ¿Por qué se sorprendió tanto Natanael? ¿acaso no podías haberlo visto como cualquier otro?  ¿qué tenía de exclusivo ese gesto para que fuera tan íntimo...?  ¿un sueño, donde sólo Dios es capaz de entrar?..."  Y esto último fue lo que me convenció:  en mis sueños sólo Dios puede entrar, sólo Él y yo conocemos lo que sueño... Y Bartolomé sabía que Dios conoce los sueños de los hombres, que inspira nuestros sueños, como inspiró el conocido sueño de Jacob...  No debe ser casual que Jesús cite este mismo sueño al acabar la conversación:  así pues, creo que Natanael creyó porque soñó estar bajo una higuera (símbolo, por otra parte, de los frutos del Reino) y sólo Dios podía saberlo...

Este ejercicio de 'teología-ficción' no sería verdadera oración si no tuviera consecuencias para mi relación  con Él:  y creo que me pregunta, "¿dónde crees que 'te veo?" "búscame en tu intimidad, en lo que nadie ve, también en tus sueños..."  Sí, como dice San Pablo, Él está más cerca de mí que yo mismo...  Él está todo el día conmigo, contigo...

Al final de ese relato, Jesús se llama a sí mismo Hijo del Hombre, como contrapunto a su reconocimiento por Natanael como Hijo de Dios.  En verdad pudo ponerse como ejemplo de humildad, pues siendo de condición divina se igualaba a nosotros.  Así, cuando anunciaba la visita de ángeles (como en el sueño de Jacob) no lo hacía por orgullo, sino que sabemos que los ángeles le visitaron en momentos de gran padecimiento... en el desierto... en el huerto... 

Sí:  Dios nos visita en lo más íntimo... y ahí reconozco un Dios que se pone a mi altura, 'hijo del hombre' sufriente que conmueve a los propios ángeles, que se le acercan a consolarlo, como le consoló su madre...  Ojalá los ángeles también sean mensajeros de los consuelos del Padre a quienes más padecen.  Ojalá me sienta enviado como ellos a los que se lamentan cerca mío.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Algunas ideas para 'decorar' tu ordenador... y trabajar más a gusto.

iconos-temas-chinos


Andaba ordenando el escritorio del ordenador para aliviar el tiempo de encendido, pues es sabido que cuanto más 'cargado' esté más tarda en iniciarse la máquina.  Sin embargo, a todos nos gusta tener a mano ciertos documentos y carpetas de fácil acceso.  Por eso creé una para aparecer siempre ahí, y rellenarla con lo necesario.  Sinceramente, si nadie me dice lo contrario, creo que así consigo el doble objetivo.  Pero bueno:  si con esto tampoco descargo el escritorio, al menos está más ordenado.

Por defecto, todo sistema operativo (OS) archiva la información en carpetas.  El icono de una carpeta es archiconocido, pero no por eso es más bonito.  De ahí que haya quienes ofrecen a través de la red multitud de opciones de personalización de nuestras carpetas, por medio de 'iconos'.  Sustituyendo la imagen de cada carpeta por un icono las hacemos más identificables y bonitas.  La verdad que, si los iconos están bien trabajados, el resultado es espectacular.  Lo mejor es que este tipo de aplicaciones suele ser gratuita.

Al menos en Mac, la manera de realizar esta operación es sencilla:  vamos a la carpeta en cuestión y abrimos "obtener información";  a continuación, al lado de la ventana vertical que se nos abrirá, abrimos la carpeta del "Finder" donde tengamos archivados los iconos que previamente hayamos descargado.  Cuando tengamos las dos ventanas abiertas, simplemente arrastramos la imagen del icono hacia la ventana de información de la carpeta, concretamente hacia el icono de la carpeta que está arriba... ¡y ya está!.  Es una tarea que lleva unos segundos, y realmente merece la pena por lo bonito que luego suele quedar todo.

Otra forma de personalizar tu escritorio es a través de la aplicación "SpaceSuit", gracias a la cual puedes añadir diferentes fondos de pantalla a los distintos "espacios" que puedes configurar en tu Mac (yo, concretamente, tengo 9 'escritorios' personalizados así).  Realmente trabajar así es mucho más agradable.

SpaceSuit diferentes wallpaper en cada spaces

Eso sí:  según el fondo de pantalla, ya verás que algunos iconos no se ven bien, simplemente porque no destacan con el color que en ese momento tengan al fondo.  Esto sería un problema si sólo tienes un escritorio...:  pero gracias a la multitud de espacios que puedo configurar en el Mac, sólo tengo que cambiar de uno a otro cuando veo alguna dificultad con algún icono en concreto.

Pues eso:  aspiro a que mi forma de trabajar no sea aquello de "ganarás el pan con el sudor de tu frente", sino que sea como 'al principio' ("Dios encargó a Adán que guardase y cultivase el paraíso..."),  algo tan agradable como saber que, cuidando mi modo de trabajar, me ayudo y ayudo a construir un mundo mejor, aquello que la Iglesia últimamente ha llamado "la civilización del amor".